El mito de la invencibilidad correísta desmontado




Una análisis detallado pone en duda la supuesta invulnerabilidad del movimiento liderado por el expresidente Correa
Fuente: Diario La Hora
El dogma de la invencibilidad del correísmo, apoyado en el discurso de los seguidores del expresidente Rafael Correa y sus opositores, parece no tener respaldo en las cifras ni en los hechos.
Durante cinco años, Correa y su equipo han insistido en su inminente victoria electoral. Este discurso, sin embargo, choca con los números. Desde el auge de su régimen hace una década, cuando obtuvo un 60% de los votos, las cifras han estado en descenso. Con Lenín Moreno en 2017, ya era menos del 40%, y en 2021, con Andrés Arauz, apenas el 32%.
Los triunfos recientes del movimiento en las elecciones seccionales de 2023, aunque pintados como un retorno triunfal, parecen ser más el resultado de una oposición atomizada que de un apoyo mayoritario.
Por otro lado, el electorado ecuatoriano, cauteloso y moderado, ha demostrado en las últimas elecciones su preferencia por las opciones de centro. El correísmo, con su intransigencia y agitación, parece alejarse cada vez más de este centro, a pesar de los esfuerzos por acercarse a sectores como el movimiento indígena.
Además, las principales figuras del correísmo están fuera del país, recién electas en cargos locales o a punto de postularse nuevamente como asambleístas, lo que plantea dudas sobre la disponibilidad de cuadros potentes para futuras candidaturas presidenciales.
Finalmente, es importante recordar que la política ecuatoriana ha desmentido más de una vez la invencibilidad de los líderes en el exilio. El caso más emblemático es el de Abdalá Bucaram, quien tras más de dos décadas de exilio, no logró ni el 1% de los votos en las elecciones legislativas de 2021.
Por lo tanto, puede que la supuesta invencibilidad del correísmo exista solo en la mente de aquellos que lo temen.
