Mapas revelan el alcance del fuerte sismo en ocurrido en Colombia.




Gráficos explican cómo el movimiento de las placas tectónicas liberó gran flujo de energía bajo el territorio colombiano
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia el lunes por la mañana y provocó muertes, daños materiales y escenas de emergencia. El epicentro se ubicó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 107 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. La sacudida se sintió en gran parte del país y también llegó a Panamá, Venezuela y varias provincias de Ecuador, incluida Pichincha. El director del Servicio Geológico Colombiano, Julio Fierro Morales, lo calificó como el sismo más fuerte sentido en Colombia durante la última década.
Los mapas del evento muestran una amplia zona afectada y permiten entender por qué el movimiento alcanzó lugares alejados del epicentro. Colombia está sobre una compleja zona donde interactúan las placas de Nazca, Caribe y Suramericana, lo que mantiene al país con una alta actividad sísmica. Germán Prieto, profesor de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que este terremoto ocurrió por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana. Ese desplazamiento avanza entre 55 y 60 milímetros por año y va acumulando presión y energía que puede liberarse en forma de terremotos.
El país forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja donde se concentra gran parte de la actividad sísmica y volcánica del planeta. En Colombia se registran cerca de 2.500 sismos al mes, unos 80 por día, aunque la mayoría son de baja magnitud y pasan inadvertidos para la población. La magnitud mide la energía liberada por un terremoto, mientras la intensidad describe los efectos que produce en cada lugar. La escala de magnitud es logarítmica, por lo que un aumento de un punto representa una liberación de energía unas 32 veces mayor.
La emergencia golpeó con fuerza a Cali, donde los hospitales declararon alerta roja al encontrarse al 100 % de su capacidad. Cali, Pereira y Manizales decretaron toque de queda, mientras una torre de la catedral de Manizales colapsó durante el sismo. Varios gobiernos, entre ellos Ecuador, Estados Unidos, Brasil, El Salvador y Venezuela, ofrecieron enviar rescatistas para apoyar la búsqueda de sobrevivientes y víctimas.
