Quito llora a Willie Colón: ¿quién sostiene la salsa clásica?




La nota contó que Colón murió el 21 de febrero de 2026 en Nueva York por insuficiencia respiratoria.
La muerte de Willie Colón, reportada el 21 de febrero de 2026 en Nueva York por insuficiencia respiratoria, golpeó fuerte al mundo salsero. La noticia llegó mientras Rubén Blades, su socio musical más recordado, ya estaba retirado de los escenarios. Para muchos fanáticos, esas dos señales parecieron cerrar la etapa de los pioneros neoyorquinos de la salsa. El dolor se sintió más porque varios gigantes ya faltaban desde hace años. En la lista están Celia Cruz, Héctor Lavoe, Cheo Feliciano, Tito Puente y Joe Arroyo, nombres que marcaron generaciones. Con ese panorama, la pregunta se volvió inevitable: ¿quién queda como referente vivo de la salsa clásica? El tema se discutió entre melómanos y dueños de salsotecas en Quito. Ellos coincidieron en que todavía existían artistas activos que conectaban con la época dorada. Oscar D’León siguió en pie y para muchos fue un puente directo con la salsa clásica. Gilberto Santa Rosa también se mantuvo vigente y sostuvo el respeto de los bailadores. Al mismo tiempo, Marc Anthony continuó llenando escenarios, aunque con una línea más romántica. Varios entrevistados dijeron que, hoy, la continuidad ya no dependía de un movimiento unido, sino de carreras individuales. Aun así, la herencia salsera se mantuvo encendida en distintas formas. La salsa romántica siguió sonando con fuerza, y también se escucharon sonidos regionales como los que defendió Grupo Niche. En los últimos años aparecieron fusiones que conversaron con lo urbano sin dejar de mirar a los clásicos. Incluso artistas jóvenes, como Bad Bunny, hicieron guiños al legado, según se comentó en el reportaje. En Quito, la muerte de grandes referentes no se leyó como un final, sino como una transformación en memoria viva. Julio Olmedo, dueño de la salsoteca Lavoe, contó que veía a abuelos y nietos bailando los mismos temas cada noche. Él mencionó canciones como “Idilio” y “Gitana” como ese puente que juntaba épocas en la pista. El melómano Carlos Coronel resumió la idea al decir que la salsa era identidad en movimiento y que, mientras hubiera emoción, el ritmo seguiría presente.
Quito vivió este fin de semana una Megaminga ambiental que reunió a vecinos, autoridades y vol…
La preocupación por el futuro del abastecimiento de carne en Ecuador empieza a crecer dentro d…
El número de víctimas mortales por las lluvias en Ecuador se elevó a 13 personas en lo que iba…
