Zapotillo se pinta de amarillo: los guayacanes están en flor




Las primeras lluvias activaron el florecimiento y el bosque seco luce como un manto dorado.
Zapotillo se pintó de amarillo con el florecimiento de los guayacanes. Con las primeras lluvias, el bosque seco cambió de árido a brillante. El fenómeno ocurre una vez al año y dura pocos días. Turistas de todo el país y del exterior llegaron para ver el espectáculo natural. Mangahurco, Bolaspamba y Cazaderos concentran la mayor afluencia. Allí se recorren senderos comunitarios y se hacen caminatas guiadas. La biodiversidad del bosque seco tropical sorprende a cada paso. Las comunidades se organizaron para ofrecer alimentación, hospedaje y guianza. La economía local se activó con servicios y ventas de productos. El alcalde Burner Moncayo dijo que esta temporada es clave para el desarrollo del cantón. Resaltó que se generan ingresos para familias rurales y se impulsa la conservación. La guía María Fernanda López explicó que los recorridos se planifican con responsabilidad. Ella pidió a los visitantes respetar el entorno y aprender de su valor. El emprendedor Eduardo Gómez contó que la demanda de alojamiento creció fuerte. Su hospedaje familiar contrató ayuda temporal y puso en vitrina la gastronomía tradicional. Los viajeros coinciden en que la experiencia es única y emocionante. Ana María Suárez, llegada desde Cuenca, aseguró que los senderos amarillos dejan recuerdos imborrables. Los habitantes ven en los guayacanes un símbolo de identidad y unión comunitaria. La temporada posiciona a Zapotillo como referente del sur de Ecuador. Naturaleza, cultura y turismo se juntan para cuidar el bosque y fortalecer el cantón.
La Unión Nacional de Periodistas (UNP), Núcleo de Tungurahua, realizó la posesión del nuevo di…
Luisa González calificó de persecución política la investigación llamada Caso Caja Chica. Aseg…
El Teatro San Gabriel se prepara para transformar Verona con un nuevo soundtrack. La obra se l…
