Las lecciones de seguridad de Noboa en Davos




Por: Christian Palacios
A la mayoría de ecuatorianos les sorprende la invitación del presidente Daniel Noboa a Davos para hablar de las empresas del Ecuador y de seguridad, cuando el país cerró 2025 inmerso en una crisis de violencia sin precedentes. El año terminó con más de 8.800 homicidios, una tasa superior a 50 asesinatos por cada 100.000 habitantes, además de un crecimiento sostenido de secuestros y extorsiones que golpean directamente a hogares y negocios. A esto se suma la consolidación de grupos armados con miles de integrantes, el uso sistemático de los puertos ecuatorianos como rutas de salida de cocaína y la expansión del control territorial criminal en varias provincias, configurando un entorno de alta inseguridad estructural.
Esta escalada de violencia no es un fenómeno aislado ni coyuntural. Responde a la consolidación de estructuras criminales altamente organizadas, con capacidad armada, financiamiento ilícito y vínculos transnacionales. Estas organizaciones no solo disputan rutas del narcotráfico, sino que han integrado economías ilegales locales, desde la extorsión sistemática hasta el control de barrios, mercados y corredores logísticos. El resultado ha sido un deterioro acelerado de la seguridad ciudadana y una presión creciente sobre la actividad económica, la inversión privada y el empleo.
Desde esta perspectiva, la presencia del presidente Noboa en el Foro Económico Mundial en Davos no responde a una mejora objetiva de la seguridad en el país. Los datos muestran que la violencia no ha sido contenida de manera sostenida y que las respuestas estatales han sido, en gran medida, reactivas. La invitación debe entenderse más bien dentro de una lógica política y estratégica internacional, donde la seguridad se discute como un factor clave para la estabilidad regional y los flujos de inversión.
En ese marco, la participación de Ecuador en Davos se explica por una lógica geopolítica y por la relación del gobierno ecuatoriano con Estados Unidos y con el gobierno de Donald Trump. Solo tres presidentes latinoamericanos aliados de Washington participaron en el Foro Económico de Davos, lo que refuerza la lectura de alineamientos estratégicos. Ecuador aparece así como una pieza funcional dentro de una agenda regional donde se busca asegurar estabilidad política, acceso a materias primas y espacios de influencia económica, en un contexto de creciente competencia global frente a China. La lección es clara: la visibilidad internacional no sustituye la urgencia de resultados concretos en seguridad dentro del país.
Christian Palacios
Econ. Analista económico y editorialista
