Estudiantes de la ESPOL lanzan plan para “aguantar” el agua lluvia




Proponen celdas subterráneas que almacenan el aguacero y lo sueltan poco a poco
En varias ciudades del país, las lluvias intensas y el crecimiento urbano desordenado mantuvieron el mismo dolor de cabeza: calles convertidas en ríos e inundaciones cada invierno. Ante esa realidad, estudiantes de Ingeniería Civil de la ESPOL presentaron una propuesta que buscó una salida más sostenible que el drenaje tradicional. El plan planteó implementar celdas modulares de retención para almacenar agua lluvia y bajar la presión sobre las redes pluviales. Andreina Rosales, estudiante de la carrera, explicó que el diseño se pensó para la urbanización de la Armada del Ecuador. Ella detalló que al construir se impermeabilizó el suelo con hormigón y pavimento y eso impidió que el agua se infiltre de manera natural. Esa alteración del ciclo hidrológico hizo que en temporada invernal los sistemas convencionales no soporten el caudal. El resultado, según el equipo, fueron inundaciones por redes saturadas. La propuesta incorporó celdas modulares como el sistema ACUACER. Estas estructuras fueron capaces de almacenar hasta 270 metros cúbicos de agua por celda. También ofrecieron un 96% de volumen útil. La idea fue retener temporalmente el agua y luego liberarla de forma controlada a la red convencional. Con eso se buscó evitar los picos de saturación que terminan en anegaciones. El proyecto también contempló reutilizar el agua almacenada para riego de áreas verdes. Con sus cálculos, el equipo estimó que se podría reducir cerca de 40.000 metros cúbicos de consumo de agua potable al año. Además proyectaron un ahorro energético cercano a los 20.000 kWh asociado al bombeo y tratamiento. Yuri Loor, otro estudiante, dijo que la iniciativa nació de una realidad cotidiana en el sur de la ciudad. Contó que muchas veces las redes pluviales se tapan por basura y ya no dan abasto. El prototipo funcionó como una gran cisterna subterránea. También se fabricó con plástico reciclado, sumando un componente ambiental. Los estudiantes aclararon que no buscó reemplazar la infraestructura gris, sino potenciarla. Loor señaló que el sistema ya se implementó en países como México, Colombia y Perú. Para el equipo, las nuevas urbanizaciones eran una oportunidad para integrar soluciones sostenibles desde el diseño. La propuesta se dirigió a gobiernos autónomos descentralizados y a desarrolladores inmobiliarios. El objetivo fue que incorporen drenaje sostenible en planes urbanos. Aunque la inversión inicial podía ser hasta 20% más alta que un sistema convencional, los estudiantes sostuvieron que el costo se compensó con menos mantenimiento, menor consumo de agua potable y menos daños por inundaciones.
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